Despejando mitos: El artista, la creatividad y el ser

Mafalda, de QuinoLa creatividad es una actitud activa, de conocimiento, de búsqueda, de juego, relacionada  con lo que cada uno es y cómo nos relacionamos con el entorno.

Tiene que ver con como construimos nuestro sentido de pertenencia, que sentido damos a los momentos, los hechos, las personas que transcurren en nuestra vida  y qué tipo de conexiones o vínculos externos e internos realizamos con ellos.  Por lo tanto es un concepto  mucho más amplio que el hecho de crear obras de arte, objetos culturales o inventivas tecnológicas.

La creatividad es innata en todos nosotros, pero si la ocultamos  –como suele ocurrir- bajo capas de condicionamientos y erróneas estructuras, puede transcurrir toda una vida sin jamás desarrollarla, pensando que no somos  creativos porque no tenemos aptitudes para dibujar una flor, o escribir un poema.

El artista tiende a tener  una vocación innata por aquella especificidad que elige, supongamos el dibujo; del mismo modo que alguien puede tener una vocación innata por la salud, por la jardinería o por la cocina. Le gusta y lo hace de manera natural; luego al estudiar arte, aprende técnicas, historia del arte, retórica y una serie de herramientas conceptuales que amplían su conocimiento, su capacidad de búsqueda y de juego, con una formación dirigida específicamente al campo de las bellas artes, no a su persona. De este modo se transforma  en artista, al igual que un médico, un arquitecto o un cocinero; especializados en un oficio o una profesión pero generalmente sin haber trabajado para nada su mundo personal.

Comprendemos entonces, porque hay artistas que son brillantes en su especialidad (pintura, escultura, danza, etc.) pero inmaduros en el aspecto emocional, con dificultades para comunicarse y conocerse a sí mismos. También hay personas muy creativas que no tienen afinidad por el arte y que aplican su creatividad en la ciencia, la tecnología o un oficio, pero de igual modo, incapaces de conectarse con su propio proceso vital. Es decir en ambos casos se aplica la creatividad, aprendida o innata,  acotada a la vocación o al trabajo.

Todos sabemos que hay grandes músicos, pintores o bailarines gracias a una esmerada técnica lograda por horas de dedicación, pero nada creativos. Si este gran artista tiene además una desarrollada inteligencia, tendremos al artista brillante que sobresaldrá del promedio de los grandes. Pues bien si  sumamos a este brillante artista –con su don innato, su formación y su gran inteligencia- una desarrollada creatividad, sin dudas será reconocido como un genio de entre los brillante. Pero, si este genio lograra aplicar la creatividad y la inteligencia, más allá de su excepcional oficio e inventiva, a su propio proceso vital, entonces nos encontraremos no sólo ante un genial artista sino además ante un hombre iluminado.

He querido poner este esquemático ejemplo ya que la realidad sin duda es mucho más matizada- para dejar claro que la capacidad artística, la creatividad, la inteligencia y el ser persona son aptitudes diferenciadas una de la otra, se pueden tener o no, de forma innata y del mismo modo, se pueden o no, desarrollar; generalmente se dan todas en una misma persona pero cada una en grados muy diferentes.  Del mismo modo, si nos proponemos desarrollarlas con un trabajo personal, las potenciaremos también en diferentes grados según las aptitudes y nuestros intereses, pero sin duda que las desarrollaremos mucho más de lo que imaginamos.

Depende mucho de las estructuras en las que fuimos formados, pero sobre todo depende de si queremos  salir de esas estructuras,  ampliar nuestro conocimiento y liberar nuestra mente, no para ser iluminados, sino simplemente para conocernos mejor, potenciar nuestras capacidades innatas, reforzar las más débiles, disfrutar mejor lo que hacemos, llevarnos bien con nuestro entorno, ser más consciente de nosotros mismos y de nuestras decisiones.

Estaremos siendo entonces, artistas de nuestra propia vida!!!

2 pensamientos en “Despejando mitos: El artista, la creatividad y el ser

  1. Muy acertado tu comentario de la creatividad, hay pintores de pintores, en mi caso tengo habilidad, pero veo que no siento la pasion de pintar, puedo pasar muchos dias sin hacerlo , y cuando pinto me desanimo pronto la ver que no obtengo un cuadro “bueno” o realmente creativo, muchs veces son casi copias de otros pintores o estilos.

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    • Marcela, gracias por tu comentario.
      Aunque tengamos habilidad es necesario aprender algunas técnicas que nos faciliten el camino para lograr recrear aquello que queremos, intenta tomar algunas clases de dibujo o pintura y no te desanimes. Cuando ya tengas una base mínima podrás dar rienda suelta a tu inventiva; en todo caso generalmente lo que vas creando va tomando su propia vida y el resultado final , nos guste o no nos guste, o siendo “una magnifica obra de arte”, dista mucho de lo que teníamos en mente al inicio de su creación. Quizás eso, desde una perspectiva, es lo mas grandioso del proceso pictórico, pero desde otra, a veces se puede transformar -si no se toma conciencia de ello- en una frustración.
      ¡¡¡Mucha suerte, intenta aprender algunas técnicas pero al mismo tómalo como un juego y sobre todo disfrútalo!!!!

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